Hace unos años los bancos empezaron a comercializar una serie de productos hacia el consumidor medio pero que realmente estaban orientados a un consumidor con un perfil financiero más alto. Uno de esos productos fueron las participaciones preferentes o subordinadas.

¿Qué son las participaciones preferentes o subordinadas?

Las participaciones diferentes son un producto financiero complejo que comercializaron los bancos y cajas en los años 2012 y 2013. Supusieron el principio del fin a la hora de quebrar la confianza de nuestra sociedad en las entidades bancarias y muchos ahorradores vieron su dinero atrapado en estos productos.

Muchos de los afectados ya han recuperado su dinero por la vía judicial o por arbitraje. Si a día de hoy no has tomado ninguna medida para recuperar tu dinero tendrás que tener en cuenta que, como norma general, había 4 años para reclamarlos desde que se produjo alguno de los canjes a los que se vieron sometidas las preferentes o productos similares.

¿Puedo reclamar las participaciones preferentes y subordinadas?

Como hemos dicho anteriormente, hay cuatro años para reclamar este producto bancario desde que que se canjearon. Por tanto, que puedas o no hacer una reclamación va a depender de la fecha en la que se produjo ese canje. Si aun no han pasado cuatro años, aun estás a tiempo de recuperar el dinero que invertiste. Pero si, por contra, ya ha pasado ese tiempo, no se puede iniciar una reclamación.

¿Y qué podría reclamar?

En el caso de que pudieras hacer la reclamación, podrías reclamar la totalidad de la inversión que hiciste en su día. Además, habría que sumarle el interés legal del dinero que corresponda. Si aun estás a tiempo, te recomendamos que inicies la reclamación cuánto antes.

¿Hay algún caso en el que no pueda reclamar aunque esté a tiempo?

El perfil financiero que tengas influirá en tu reclamación. Es decir, si eres una persona con una formación financiera y que te dedicas profesionalmente a ello, y por tanto se supone que conocías el producto y el mercado, sería muy difícil recuperar la inversión ya que se da por hecho que asumías el riesgo al invertir.