La autorización de rehabilitación se hace normalmente por packs de 10 en 10 sesiones, y en no pocas ocasiones nuestro seguro no autoriza una ampliación del pack aunque desde el centro médico se le informe de que no nos hemos curado. Ante esta situación o bien nos vamos a la seguridad social o bien nos deberemos pagar nosotros la rehabilitación faltante y reclamarla luego al seguro responsable.