Nosotros te recomendamos contar con un abogado desde el momento en el que tienes un accidente. Normalmente no se contrata un abogado tras un accidente hasta que la víctima no ve lo que le ofrece la compañía aseguradora. Cuando comprueban que la cantidad ofrecida es irrisoria, es cuando se decide optar por la ayuda legal.

Si se tiene esta ayuda desde un principio, es muy probable que se eviten malas consecuencias como:

  • Rehabilitación en un centro inadecuado.
  • Gastos mal acreditados.
  • Pruebas radiológicas no efectuadas.
  • Nexos causales rotos.
  • Plazos al límite.

Son sólo un ejemplo de lo que puede pasar por no asesorarse. Si decides asesorarte con profesionales, nosotros podemos ayudarte.