Las costas judiciales (o procesales) son los gastos que originan un proceso judicial a las partes implicadas: notificaciones, tasas y, en algunos casos, también el abogado y el procurador.

Cuando decimos que hay una "condena en costas" en un juicio, queremos decir que el juez obliga a la parte que ha perdido a pagar a la parte que ha ganado los costes que hemos mencionado anteriormente.

Es decir, si por ejemplo en una reclamación de cláusula suelo ganas el proceso y el juez dice que hay condena en costa al banco, tú no tendrás que pagar ni el notario ni el procurador, y nuestros honorarios también los cubrirá al banco. Por lo que tú recuperarás la cantidad íntegra que te cobraron de más y no se descontará ninguna cuantía.

Nota: en mucho de nuestros productos, si perdemos y hay condena en costas, tú no las tienes que pagar porque las asumimos nosotros.