Los jueces no solo deciden sobre quien gana un juicio, sino que también deciden sobre si una de las partes debe pagar al otro los gastos del juicio.

Es lo que se denomina condena en costas.

Muchas de las veces que reclamamos a un banco conseguimos que condenen a la entidad en costa. Eso implica que tú recibirías toda la cantidad reclamada y no tendrías que pagarnos nada.

Si perdemos el juicio (sólo nos ha pasado en el 2% de los casos) lo más habitual es que no nos condenen en costas a nosotros.

Hay casos muy puntuales en los que sí podrían condenarte en costas. No te preocupes, cuando te enviamos el informe te decimos si nosotros las asumimos o no.

El importe de las costas no es fijado por los abogados, sino que los fija los colegios de abogados de la comunidad autónoma correspondiente.

En el caso extremo de que tuvieras que asumirlas tú, las costas varían en función del juzgado y otros aspectos. Pero pueden ser unos 3.000 euros de media.

Nota: siempre vas a poder decidir seguir adelante o no si no asumimos las costas.