Al swap se le puede conocer también como clip, permuta financiera o contrato de cobertura de tipos.

Es un seguro que se contrataba con la hipoteca (sobre todo en los años anteriores a la crisis) que "protegía" al consumidor frente a las subidas de los tipos de interés. El problema es que también limitaba si los intereses bajaban, haciendo que no los vieran reflejados en las cuotas de la hipoteca.

El problema que tiene este producto para reclamarlo es su plazo de prescripción. Es de cuatro años desde que se empieza a tener liquidaciones negativas. En la mayoría de los casos este plazo ya ha transcurrido y por tanto no es reclamable.

Consejo: si no ha transcurrido aún ese plazo lo recomendable es que inicies una reclamación por escrito ante el servicio de atención al cliente de tu banco con acuse de recibo.