reclamador logra que Air Berlin indemnice al dueño del perro fallecido en un vuelo por deshidratación

  • La aerolínea accede a pagar por la vía amistosa la cantidad íntegra exigida por reclamador.es, 2.635 euros, a Javier Ramos, dueño del perro Nano, antes del juicio.
  • Air Berlin reconoce su responsabilidad en el fallecimiento de un bulldog inglés tras dejarlo al sol en el Aeropuerto de Sevilla en julio de 2012.

  • reclamador llega hasta el final para defender los derechos de los pasajeros de avión y exigirá a las aerolíneas que revisen el transporte de carga en los aeropuertos españoles.

Madrid, 15 de octubre de 2013reclamador ha logrado que Air Berlin indemnice a Javier Ramos -dueño de un perro fallecido en un vuelo de la compañía alemana por deshidratación-, con 2.635 euros, la cantidad íntegra reclamada. De este modo, Air Berlin reconoce su responsabilidad en la muerte de Nano, un bulldog inglés que los operarios de handling de la aerolínea dejaron expuesto al sol en el Aeropuerto de Sevilla en julio de 2012.

La compañía española que defiende los derechos de los pasajeros de avión interpuso una demanda el año pasado contra la aerolínea alemana por la extrema negligencia de la empresa durante el transporte de la mascota y el daño moral ocasionado al propietario del animal. El veterinario certificó la muerte de Nano por un golpe de calor, tras quedarse en la plataforma de estacionamiento de los aviones durante una hora antes del embarque. La línea aérea además, ocultó el cadáver de la mascota hasta que se fueron los demás pasajeros para evitar un escándalo público, y tras ello ofreció a Javier como compensación un bono de 100 euros para volar de nuevo con la aerolínea.

El juicio tenía previsto celebrarse hoy en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Palma, pero finalmente se ha alcanzado un acuerdo amistoso. reclamador llega hasta el final para defender los derechos de sus clientes y reitera su firme intención de exigir a las aerolíneas que revisen el transporte de carga en los aeropuertos españoles.

“Estamos muy contentos por Javier, el dueño del perro, porque sabemos que lo ha pasado muy mal. Tanto para él como para nosotros la victoria no es solo económica sino moral y ética porque el caso ha tenido una enorme repercusión en los medios y en las redes sociales, donde ha sido compartido más de 20.000 veces”, explica Pablo Rabanal, CEO de reclamador. Añade que “es un aviso claro para que las aerolíneas revisen sus protocolos de transporte de mascotas. Nosotros siempre estaremos al lado de los viajeros defendiendo sus derechos y llegando hasta donde haga falta”.