
En este artículo vamos a explicar el funcionamiento de una tarjeta de crédito en modalidad revolving para que, cuando contrates este tipo de producto financiero y entre las opciones de pago de la tarjeta de crédito veas "revolving" sepas a qué te enfrentas si decides usar tu tarjeta con este tipo de pago fijo mensual.
¿Cómo funcionan las tarjetas revolving?
Cuando utilizas una tarjeta revolving, cada compra que haces no se paga en el momento, sino que se suma a un saldo de deuda pendiente. A final de mes, en lugar de devolver todo lo gastado, pagas una cuota fija o un porcentaje fijo sobre el saldo pendiente. Es decir, pese a que ese mes hubieras gastado un total de 1.000 € con la tarjeta, con una tarjeta de crédito modalidad revolving, pagarás la cuota o porcentaje fijado, por ejemplo, 500 € o el 50 % de la deuda acumulada.
El resto de la deuda se mantiene y la seguirás financiando con intereses, que suelen tener una TAE muy elevada (en muchos casos por encima del 20 %).
Efecto "bola de nieve" de la deuda generada con la tarjeta de crédito revolving
Pese a que el inicio de la explicación de cómo funcionan las tarjetas revolving pueda parecer atractivo para los consumidores, lo cierto es que realmente supone un gran problema su uso, especialmente por lo último señalado (el resto de la deuda la sigues financiando a elevados intereses).
Se genera lo que se conoce el efecto "bola de nieve". ¿Qué queremos decir con bola de nieve al explicar el funcionamiento de los créditos revolving?
El gran problema de estas tarjetas es que, al pagar cuotas muy bajas, la deuda apenas se reduce.
Mientras tanto, los intereses se van acumulando, y eso genera lo que se conoce como deuda infinita o “bola de nieve”. ¿Por qué? Por las nuevas compras realizadas con la revolving y por los intereses que crecen mes a mes. Esto termina generándote, así nos lo cuentan todos los clientes a los que defendemos y gestionamos su reclamación de tarjeta revolving, una sensación de que nunca terminas de pagar lo que debes de tu tarjeta de crédito.
¿Cuál es la diferencia entre contratar una tarjeta de crédito "normal" y una "revolving"?
Como explicamos en el artículo de nuestro centro de ayuda "Tarjeta de crédito convencional vs tarjeta revolving", con una tarjeta convencional, pagas todo lo gastado a fin de mes, es decir, si gastas 1.000 €, pagas esos 1.000 € y la deuda se repone desde 0. En una tarjeta revolving, el pago siempre se aplaza y se generan intereses de forma automática, lo que hace que la revolving sea mucho más cara y peligrosa si no se controla su uso.
¿Sabías que si tienes una tarjeta de crédito en modalidad de pago revolving puedes reclamar al banco?
En reclamador.es llevamos años ayudando a los consumidores a deshacerse de la deuda de su tarjeta revolving. ¿Cómo? reclamando al banco. Numerosas sentencias avalan estas reclamaciones, permitiendo a sus usuarios reclamar con garantías.
Si tienes una tarjeta de crédito con la que pagas todos los meses la misma cuota, sospecha. Puedes tener una revolving sin saberlo. Si quieres que te ayudemos a protegerte frente a tu banco, solo tienes que rellenar nuestro formulario.
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