Preguntas frecuentes sobre reclamaciones laborales


Contrato de trabajo

En tu relación laboral estás obligado a cumplir con las obligaciones acordadas, observar las medidas de seguridad e higiene adoptadas por la empresa, cumplir con las instrucciones del empresario, no hacer competencia con la actividad de la empresa y contribuir a la mejora en la productividad. Asimismo tienes derecho a la ocupación efectiva, a la promoción profesional, a no ser discriminado, a tu integridad física y a percibir puntualmente el salario pactado.

En principio los contratos pueden ser verbales o escritos, pero el Estatuto de los Trabajadores obliga a que por escrito los contratos de prácticas y para la formación y el aprendizaje, los contratos a tiempo parcial, los fijos-discontinuos y de relevo, los contratos para la realización de una obra o servicio determinado, los de los trabajadores que trabajen con contratos por tiempo determinado cuya duración sea superior a cuatro semanas.

De ser el contrato de trabajo uno de estos y no constar por escrito, el mismo pasa a ser indefinido.

Debido a la última reforma laboral, los convenios que no renovados quedaban derogados y se aplicaba los convenios superiores (de actividad o geográficos) o el Estatuto. salvo aquellos derechos que tuvieras reconocidos respecto a salarios, jornada, antigüedad o pluses se continúan aplicando como mejora individual más beneficiosa.

No obstante y debido a una reciente sentencia del Tribunal Supremo, los convenios mantienen su aplicación pese a estar derogados se continuaban aplicando conforme a la ultraactividad de los mismos.

Si el empresario no quiere aplicar el Convenio pese a la sentencia del Supremo, dejanos ayudarte y acudiremos a defender tus derechos como trabajador ante a la jurisdicción social.

La figura del autónomo dependiente es la del profesional que desempeña su actividad en al menos un 75% por ciento de sus ingresos de un mismo empresario. El autónomo no podrá subcontratar con terceros y cotizar por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales con una Mútua.

Además, el contrato de servicio entre ambos (autónomo y empresario) debe recoger los siguientes derechos reconocidos: la jornada de trabajo los períodos de descanso y estar inscrito en el Servicio Público de Empleo Estatal a fin de que puedas optar a ayuda al finalizar tu contrato como autónomo dependiente .



Salarios y retribuciones salariales

El pago de la nómina debe hacértela el empresario conforme lo acordado bien en el contrato, en el Convenio Colectivo o bien conforme a los usos y costumbres de la empresa.

No obstante si el pago es irregular o se retrasa más de un mes, puedes exigir su abono con un interés por mora del 10% del salario. Si el retraso persiste en el tiempo de forma continuada, solicitamos en tu nombre tanto los salarios impagados como la extinción del contrato con efectos idénticos al despido improcedente (artículo 50 del Estatuto de los Trabajadores).

La entrega de justificante de salario (comúnmente llamada nómina) es una obligación de la empresa y su incumplimiento es una falta grave.

Además dicho justificante debe cumplir con los requisitos establecido incluyendo de forma expresa el porcentaje de retenciones.

Los pagos en especie son aquella parte de la remuneración ordinaria y permanente que recibes como contraprestación tales como la alimentación, habitación o vestuario que el empresario te entrega.

Para que sea legal no puede superar el 50% del salario percibido y en el caso del salario mínimo, el salario en especie no puede ser superior al 30%.

Derechos

El período de vacaciones anuales debe fijarse de mutuo acuerdo entre tú y el empresario siendo conocido el calendario con al menos dos meses antes de disfrutarlas.

En caso de desacuerdo con la decisión del empresario, puedes reclamar atraves de reclamador que sea el juzgado el que fije la fecha. El procedimiento será urgente y preferente para que haya una sentencia lo antes posible.

La duración de tu jornada de trabajo será la pactada en los convenios colectivos o contratos de trabajo con los siguientes límites; duración máxima de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo o doce horas entre jornadas.

El exceso de horas, dentro de los anteriores límites tendrán la consideración de horas extraordinarias. Éstas no podrán ser más de ochenta al año (salvo circunstancias urgentes o de reparación) deberán serte abonadas conforme establece el Estatuto de los Trabajadores y el Convenio de aplicación.

La movilidad funcional para tareas inferiores sólo es posible por cuestiones organizativas u por un periodo predeterminado a fin de realizar tareas concretas y precisas. Si las tareas corresponden a una categoría superior y se mantienen durante seis meses puedes reclamar un ascenso.

Por el contrario si las funciones son de una categoría inferior, no te pueden reducir el salario.

Hay que tener en cuenta que el cambio de funciones a otras distintas a las pactadas requiere acuerdo entre las partes (trabajador y empresario) pudiendo impugnarlo en caso de no estar conforme.

Despidos

El despido por causas objetivas se produce por adecuación al puesto, causas organizativas, económicas o no aceptación de movilidad.

La empresa debe preavisarte e indemnizarte con veinte días de salario por cada año trabajado.

Si no estás de acuerdo con la decisión de la empresa, reclamador la impuga en tu nombre ante el juzgado de lo social y si el despido es declarado improcedente por el juez, ser reintegrado en la empresa o bien recibir una indemnización de treinta y tres días de salario por cada año trabajado.

La potestad de sancionar al trabajador por parte del empresario es una de las que dispone para asegurar la relación laboral y su jerarquía. Ahora bien dicha potestad no es absoluta, la falta debe ser calificada como muy grave y ser proporcionada a los hechos, así como comunicada fehacientemente.

En caso de no estar de acuerdo con la sanción, acudimos en tu nombre ante los juzgados de los social para defenderte.

La calificación del despido como improcedente corresponde al juez de lo social. Si has impugnado tu despido y éste ha sido declarado como improcedente la empresa tiene un plazo de cinco días desde que recibe la sentencia para comunicarte que te readmite (pagándote los salarios desde que te despidió hasta que se dicta la sentencia ) o que te indemnice a razón de treinta y tres días de salario por cada año de trabajo.

En caso contrario debes presentar ante el juzgado el denominado incidente de readmisión en el que mediante un auto de extinción, se condenará a la empresa a indemnizarte y a pagar una indemnización adicional de quince días de salario.

En caso de que el empresario te despida a consecuencia de vulnerar tus derechos constitucionales, o porque estés embarazada o con un permiso de maternidad/paternidad el despido es nulo y la sentencia obligará a readmitirte siéndote abonados los salarios dejados de percibir desde la fecha del despido hasta que se dicta la sentencia.

Indemnización por despido

Tienes un plazo de 20 días hábiles desde que es despedido para impugnar el despido. Pasado ese plazo y sin formalizar la demanda no se podrá ejercer ninguna acción contra la empresa respecto al despido, salvo que se reclame el impago de salarios o de la indemnización, en cuyo caso tienes un año para reclamar dicha indemnización.

El plazo máximo es un año a contar desde el día en que puedes solicitar el pago del salario ejercitando la acción correspondiente ante los tribunales, por lo que no es posible ejercer acción de una antigüedad anterior salvo que se hubiera presentado una reclamación que interrumpiera la prescripción.

Al ser una baja voluntaria no tienes derecho a percibir indemnización por la extinción de la relación laboral ni para la prestación de desempleo. Como excepción a lo anterior, si la baja se produce por incumplimiento grave por parte del empresario de sus obligaciones laborales y has presentado la oportuna demanda la baja se considerará como despido improcedente.

Reclamaciones administrativas

El Servicio Estatal de Empleo Público, previa inscripción como demandante de empleo, puede concederte una prestación de desempleo si cumples los requisitos establecidos para ello.

Los requisitos mínimos para optar a una prestación de desempleo son:

  • Haber cotizado por desempleo como mínimo durante 360 días en los 6 años anteriores a quedarse en paro.
  • Estar en situación legal de desempleo. Es decir, haber perdido el empleo.
  • Estar dado de alta en un régimen que contemple la prestación por desempleo.
  • Estar inscrito como demandante de empleo.
  • No estar en edad de jubilación ni realizar trabajos por cuenta propia.

En cuanto a los requisitos para optar a un subsidio son:

  • No tener derecho a la prestación contributiva por desempleo.
  • Estar inscrito como demandante de empleo.
  • No tener ingresos brutos propios superiores a 486,45 € mensuales.
  • Tener hijos menores de 26 años a cargo del solicitante (a efecto de renovación del subsidio).

Si no cumples los requisitos puedes optar por solicitar el subsidio de desempleo. En caso de serte denegadas ambas y cumplir los requisitos, puedes impugnar la decisión administrativa ante los juzgados de lo social.

El subsidio de desempleo puede ser renovado durante un máximo de treinta meses . Para tener acceso a dicha prórroga, debes cumplir entre otros requisitos el tener cargas familiares, no tener otros ingresos o ser parado de larga duración. En la actualidad el Servicio de empleo está denegando la admisión sin tener en cuenta que el ciudadano cumpla con los requisitos siendo ilegal dicha acción. Si te han denegado dicho subsidio, debes acudir a la jurisdicción social para que te sea reconocido.

Es habitual que la Administración no reconozca una enfermedad profesional, pese a que la misma está reconocida como tal y que la mutua y el médico especialista también lo consideren.

Si la Administración no reconoce dicha enfermedad, a través de reclamador demandamos a aquella para que reconozcan dicha enfermedad como profesional.