Algunas de las reclamaciones imposibles más curiosas de reclamador.es (I)

Reclamar a un hotel por encontrar garrapatas en la cama, querer devolver a un perro porque no era de la raza que se creía o querer librarse de una multa por encaramarse a un monumento. Estas son algunas de las reclamaciones más curiosas (y extrañas) que hemos recibido en reclamador.es en los últimos meses y que queremos compartir contigo.
Todos hemos tenido que lidiar en alguna ocasión con una mala experiencia o situación desagradable. Tanto al comprar un producto como al disfrutar de un servicio. Por eso, hemos querido comenzar una serie de publicaciones en las que contaremos cuáles han sido las reclamaciones más curiosas que han llegado a nuestras manos. Muchas no son reclamables, o nuestros servicios no las cubren, pero no tienen desperdicio alguno. ¡Allá van!
¡Dulces sueños!
Viajar siempre es sinónimo de vivir experiencias nuevas. El problema viene cuando las experiencias son tan nuevas que terminan siendo desagradables. Es el caso de la pareja que encontró a unos curiosos compañeros en la cama de su hotel, en Berlín: ¡unas garrapatas!
Como es lógico, reclamaron la aparición de estos ‘inquilinos’ en su dormitorio: “pedimos la devolución de algo del dinero que habíamos pagado. Pero nada, sólo nos ofrecieron cambiar de habitación”.
En este caso, el hotel sí facilitó una solución al problema. No obstante, los afectados también podrían haber puesto una hoja de reclamación en el hotel. Eso sí, esto no implica necesariamente la devolución del dinero de la estancia.
“¿Dónde está mi Lulú de Pomerania?”
Sin abandonar la temática animal, llegamos a la siguiente reclamación, que guarda bastante relación con la anterior. Y ahora verás porqué:
Dicen que los perros (tengan garrapatas o no) se parecen a sus dueños. Pero también se parecen entre ellos, y hay que tenerlo muy en cuenta.
Después de haber pasado un año, Gimena se dio cuenta de que la raza de su perro no era la que ella había comprado. O, al menos, la que ella creía. Así que decidió poner una reclamación por supuesta estafa:
“Va a hacer un año compré un perro en una tienda de animales muy reconocida de Barcelona, y para mi sorpresa, no es la raza que yo compré, sino otra muy parecida. Mi perra es un Spitz Alemán, pero… ¿¡Dónde está mi Lulú de Pomerania!?”.
En este caso, al tener toda la documentación, se podría tramitar una reclamación directamente con el vendedor, es decir, con la tienda de animales e, incluso, una demanda civil.
Una reclamación de altura
Y, por último, pero no por ello menos sorprendente, ¡nuestra tercera reclamación! Además, aunque no tenga nada que ver con el mundo animal, ya hay que ser muy bicho para actuar como el protagonista de la siguiente historia.
¿Te has preguntado alguna vez qué pasa si te subes a una estatua de seis metros en pleno centro de Valladolid? La respuesta es simple: te multan.
Esto fue lo que le sucedió a un joven que quiso reclamar con nosotros el importe de la multa no abonada y los consiguientes recargos del ayuntamiento vallisoletano. Deuda de, nada más y nada menos, 1.012€.
Todo comenzó el 12 de abril de 2012. La policía municipal le tomó los datos por encaramarse al conde Pedro Ansúrez, el monumento más conocido de la Plaza Mayor. Tres meses más tarde, el joven recibió una primera multa que nunca llegó a pagar.
Pero el tiempo pasó y terminó por verse con un “documento certificado con un requerimiento de pago” que le reclamaba dicha mora con el Ayuntamiento.
Fue entonces cuando tomó la decisión de acudir a nuestros servicios, pues quería reclamar la cantidad que se le exigía. ¿La razón? “La multa era muy elevada” y le parecía “una exageración”.
El caso no pudo ser reclamado, pues se había pasado el plazo para recurrir la sanción. Además, a esto hay que sumarle que, el hecho de haberse subido a la estatua, vulnera la Ley de Seguridad Ciudadana que prohíbe escalar edificios o monumentos sin autorización cuando haya riesgo de que se ocasionen daños.
Si tú también has sufrido algún incidente similar, ¡cuéntanoslo en los comentarios! Estamos encantados de conocer tu historia y de decirte si tu caso puede reclamarse con nosotros. ¡Hasta el próximo capítulo!

Buenísimo. Edu, apunta una visita a Valladolid para reparar honores. 😉
Jajajajaaaa ¡Por supuesto!
Curiosísimas las reclamaciones 😀
No compres, adopta