Reclamaciones Bancarias Recuperar tu dinero es posible. Sólo cobramos si tú cobras. Adelantamos los gastos de notario y procurador y, si perdemos, ¡los asumimos nosotros! Consulta si tu caso es viable sin compromiso. Un abogado te asesorará

Consulta tu caso sin compromiso

¿Cómo funcionan las reclamaciones de banca?

  • 1. Rellenas nuestro formulario para iniciar la reclamación

  • 2. Estudiamos tu caso sin compromiso para ver si es viable

  • 3. Intentamos llegar a una solución amistosa con tu banco, si no lo conseguimos interponemos una demanda judicial

  • 4. Una vez ganada la reclamación, cobramos nuestros honorarios y te transferimos tu dinero

¿Tienes dudas sobre tu reclamación o cómo funcionamos?

Consulta nuestras preguntas frecuentes.

¿Cuánto cuesta reclamar a un banco?

En clausula suelo, preferentes, acciones de Bankia, valores del Santander y bonos del Banco Popular, si el banco es condenado a pagar costas (el 80% de las reclamaciones), nuestros honorarios los cubre la parte contraria, por lo que tendrás que pagarnos:

en el 80% de los casos

0€

Sólo en los casos ganados donde no se produzca tal condena en costas(20% de las reclamaciones), el coste es de:

399€ por costes del procedimiento

+ 15% (+ IVA) de la cantidad recuperada en conceptos de honorarios

Además, somos los únicos que en el caso de perder la reclamación, asumimos las costas en la mayoría de los casos. Para información más detallada, consulta nuestro cuánto cuesta.

Te informamos

¿Qué se entiende por producto financiero reclamable?

Los bancos y cajas comercializan entre los ahorradores varios productos financieros, muchos de los cuales son considerados como productos bancarios nocivos, de alto riesgo o poco transparentes.

Estos productos financieros son los que pueden dan lugar a reclamaciones bancarias porque en numerosos casos las entidades financieras no informan de manera clara y personalizada a los usuarios de banca sobre el funcionamiento de dichos productos (previsiones de comportamiento, activos subyacentes de los que depende la rentabilidad del producto, u otras condiciones), o bien los destinan a ahorradores que no tienen un perfil adecuado para comprar estos productos.