Lo más importante en estos casos es tener pruebas de dicho acoso. Estas pruebas pueden consistir en mails, escritos, whatsap o grabaciones de voz. Si dispones de dichas pruebas, podrías hacer lo siguiente:

  • Denunciar a la persona que le acose ante la Inspección de Trabajo, para que investiguen de forma más completa y poder llegar a una posible sanción.
  • Demandar a dicha persona solicitando una indemnización por daños y perjuicios y/o la extinción del contrato con derecho a una indemnización de 33 días de salario por año trabajado.

Nota: ten en cuenta que para demandar necesitas pruebas contundentes que demuestren un acoso grave.