Puede que te ofrezcan incorporarte a una empresa como autónomo pero que la relación laboral que corresponde no sea eso, para eso, hay que tener en cuenta los requisitos que se tienen que dar para que un trabajador sea considerado por cuenta ajena y no como autónomo.

Requisitos para ser un trabajador por cuenta ajena

  1. Carácter personalismo de la relación laboral. Es decir, que el desempeño de las funciones tiene que realizarlo el trabajador de manera personal. Los trabajadores autónomos se comprometen a prestar un servicio, pudiendo subcontratar el mismo siempre que se preste en los términos acordados.
  2. Prestación voluntaria de servicios. Es decir, que el trabajador puede causar baja voluntaria siempre que lo desee. Los autónomos pueden tener unas cláusulas de rescisión de contratos que pueden suponer indemnizaciones a la empresa.
  3. Retribución. Si el salario que te pagan por los servicios es estable por parte de la empresa es uno de los requisitos para considerar que hay una relación laboral.
  4. Ajeneidad en doble sentido. Es decir, si el trabajador gana lo mismo independientemente de que tenga la empresa pérdidas y ganancias es otro de los motivos que se tiene en cuenta para decidir si es autónomo o no. Esto también se puede ver cuando la empresa tiene beneficios y no los reparte entre los trabajadores. O cuando los trabajadores no asumen las pérdidas que pudiera tener la misma.
  5. Organización y dirección. Si el trabajador tiene un horario establecido por la empresa (sea fijo o no) y además utiliza las herramientas que le proporciona la compañía no podría considerarse como autónomo sino que sería un falso autónomo. También hay que tener en cuenta la situación que tiene a la hora de coger las vacaciones y las decisiones disciplinarias que la empresa pueda tomar hacia él. El autónomo no está sometido por ejemplo a la validación de la empresa de sus vacaciones.

¿Qué ocurre si concurren todos estos requisitos?

Si se dieran estas casuísticas explicadas anteriormente, estaríamos ante un claro caso de lo que se conoce como "falso autónomo". Esta situación es claramente reclamable y se puede solicitar que se cambie la relación con la empresa y pases a formar parte de la plantilla con todo lo que ello supone a nivel de salario, cotización, prestación por desempleo, etc. Además se pide que se reconozca la relación desde el principio. Esto hace que la empresa tenga que pagar las cotizaciones correspondientes también a los períodos anteriores.

¿Cómo puedo demostrar que he sido un falso autónomo?

Necesitarías demostrar que de todos los servicios que has prestado, el 60% o más han sido a la misma empresa a lo largo de un año. Y por supuesto, que hayas trabajado bajo las directrices que la misma te marcaba en tu día a día laboral.

En el caso de que te hayan despedido y se reconozca esta situación por un juez, te correspondería una indemnización de 33 días de salario por año trabajado.

Nota: para poder impugnar esta situación, contamos con un plazo de 20 días hábiles para hacerlo desde que finalizó la relación.