Un despido por causas objetivas se debe a causas que no dependen del trabajador. A pesar de que el trabajador se comporta de manera diligente, la ley permite al empresario extinguir el contrato.

Ejemplos de despidos por causas objetivas:

  1. Falta de adaptación del trabajador a modificaciones técnicas implementadas en su puesto de trabajo.
  2. Motivos económicos, técnicos o de producción. (Deberá justificarlo objetivamente)
  3. Faltas de asistencia al puesto de trabajo justificadas pero superiores al 20% de la jornada hábil en dos meses consecutivos.